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Celebración de la Iglesia Episcopal de Honduras

Iglesia Episcopal de Honduras

Una Iglesia fuerte en la fe, firme en la misión y sostenible para el futuro.

Nuestro caminar

Nuestra historia

Finales del siglo XIX

Inicio de la presencia anglicana.

Desde 1967

Fundación oficial de la Diócesis Episcopal de Honduras.

Décadas de crecimiento

Nuevas congregaciones, escuelas, clínicas y programas sociales.

2001

Inicio del episcopado de Lloyd Emmanuel Allen.

Actualidad

Expansión misionera y sostenibilidad.

Nuestro objetivo

Misión, visión y valores

Conocer a Cristo y darlo a conocer, formando comunidades cristianas comprometidas con la adoración, el servicio, la evangelización y la transformación de la sociedad hondureña.

Misión

Proclamar el Evangelio de Jesucristo mediante la adoración, la enseñanza, el servicio y el testimonio cristiano.

Visión

Ser una Iglesia viva, misionera, inclusiva y comprometida con el Reino de Dios.

Valores

  • Fe en Jesucristo
  • Fidelidad a las Sagradas Escrituras
  • Servicio al prójimo
  • Amor e inclusión
  • Vida de oración y adoración
  • Educación y formación cristiana
  • Justicia social
  • Unidad en la diversidad

El Rt. Rev. Lloyd Emmanuel Allen

Ha liderado la diócesis desde 2001 con una visión enfocada en la evangelización, la formación de líderes, el crecimiento misionero y la sostenibilidad de las congregaciones.

Fue ordenado diácono en 1989 y sacerdote en 1991. En 2001 se convirtió en el primer hondureño elegido Obispo de Honduras.

El Obispo Lloyd Emmanuel Allen sirviendo a la comunidad

Tradición anglicana

Nuestra fe

¿Qué es la Iglesia Episcopal?

Una expresión de la fe cristiana que forma parte de la tradición anglicana mundial.

¿Qué significa ser Anglicano?

Combinar la fidelidad a las Sagradas Escrituras, la tradición histórica de la Iglesia y la razón.

Los Sacramentos

Reconocemos especialmente el Bautismo y la Santa Eucaristía como signos visibles de la gracia de Dios.

La vida de oración

La oración es el fundamento de nuestra relación con Dios y de nuestra adoración comunitaria.